Consejos para una comunicación familiar sana y duradera
1. En primer lugar, dedica un momento exclusivo para conversar con tus hijos. Conoce lo que les sucede cada día, cuáles son sus intereses, los problemas que tienen, etc. Entablar una comunicación efectiva te permitirá compartir tiempo de calidad con ellos. Interésate por lo que te cuenten, recuerda que están depositando su confianza en ti.
2. Asimismo, escucha activamente a tus hijos. Míralos directamente a los ojos y presta atención a sus palabras. Evita utilizar tu teléfono celular mientras ellos te hablan, sé tú el ejemplo para ellos.
Es importante no interrumpirlos cuando ellos estén hablando. Darles la oportunidad de sentirse escuchados es un gesto que valorarán por el resto de sus vidas. De esta forma, les enseñarás también a escuchar a los demás con respeto y atención.
Fomentar cada día una buena comunicación familiar hará que tus hijos tengan la oportunidad de convertirse en personas felices. Crecerán con confianza en sí mismos y con altas habilidades sociales.
3. El tercer tip es practicar la tolerancia y crear un ambiente de empatía, donde tus hijos sientan que respetas sus sentimientos y preocupaciones. Hazles saber que entiendes la situación y que valoras el hecho de que te cuenten sus problemas.
Por otra parte, evita suponer cómo se sienten y minimizar la situación. Por el contrario, reconoce que las emociones son sentimientos muy reales para tus hijos, por lo tanto debes respetarlos.
Para lograr y mantener una comunicación familiar fluida, es necesario crear un espacio de confianza. Aquí, cada integrante podrá expresar sus pensamientos, sentimientos e ideas sin temor a ser juzgado por los demás.
Sin palabras también hay comunicación familiar
La comunicación verbal es importante en el día a día para entablar una conversación con otros. Sin embargo, esta debe venir acompañada del lenguaje no verbal, que es el complemento perfecto para darnos a entender en su totalidad.
En el ambiente familiar, deberás acompañar tus palabras con expresiones corporales que confirmen lo que estás diciendo. De esta manera lograrás comunicarte claramente.
Igualmente, la comunicación no verbal se convertirá en tu aliada para hacerle sentir a tus hijos cuánto los amas. Un abrazo, una caricia, un beso son acciones que te ayudarán en situaciones de tensión, tristeza o molestia. Con ellas les harás saber que cuentan con tu apoyo.
El fomentar la buena comunicación familiar desde la primera infancia contribuirá a que tus hijos desarrollen relaciones afectivas y saludables. Esto también sirve para afianzar su base de valores, así como para consolidar su autoestima. Además, a través de juegos infantiles podrán desarrollar su motricidad y su lenguaje.