19 Aug

El Duelo

El duelo es la reacción natural y el proceso psicológico de adaptación que se experimenta tras una pérdida significativa, como la muerte de un ser querido, una ruptura amorosa o la pérdida de un empleo. No es una enfermedad que se cura, sino un camino único y personal para sanar.

Síntomas y manifestaciones

  •          Tristeza profunda y llanto frecuente.

  •          Rabia, enojo o culpa hacia uno mismo o los demás.

  •          Ansiedad, miedo o sensación de vacío.

  •          Fatiga, problemas para dormir o cambios en el peso.

 

Claves para un buen acompañamiento

  •          Escucha activa: Deja que la persona hable o llore sin interrumpir ni juzgar.
  •          Evita frases hechas: Expresiones como “ya pasará” o “el tiempo lo cura todo” pueden invalidar el dolor.
  •          Respeta el silencio: A veces, estar sentado al lado de la persona en silencio es lo más útil.
  •          Ofrece ayuda práctica: En lugar de decir “avísame si necesitas algo”, propón tareas concretas como hacer compras o gestionar trámites.
  •          Ten paciencia: El proceso de duelo no tiene un tiempo fijo y cada persona avanza a su propio ritmo.

 

HERRAMIENTAS PARA SALIR ADELANTE:

1. CONECTA CON LA PÉRDIDA

Las pérdidas implican un proceso emocional que, con el paso del tiempo, nos puede llevar a la aceptación. Es importante ser conscientes de nuestras reacciones y sentimientos, y aceptarlos como un proceso natural y necesario.

2. RODÉATE DE PERSONAS QUE TE HAGAN SENTIR BIEN

Durante el proceso de duelo a veces tendemos a recluirnos en nosotros/as mismos/as y necesitamos momentos de soledad, pero también es importante intentar conectar a menudo con las personas más cercanas para sentirnos acompañados, aunque sea en silencio.

3. GESTIONA TUS EMOCIONES

La tristeza, el desconsuelo, la incredulidad, la angustia, la rabia, la culpa, etc. son sentimientos normales ante una quiebra emocional por la pérdida de un ser querido.

Las emociones pueden venir de manera incontrolada y, al principio, ser difíciles de manejar. Es algo normal y no debemos exigirnos más de lo que somos capaces de asumir en este momento. Ayuda recordar que el malestar emocional es temporal. Se pasará. También es normal sentirte bien en algunos momentos. Permítetelo sin sentirte culpable.

4. IDENTIFICA NECESIDADES: CONECTA CONTIGO MISMO/A

Es importante identificar qué necesidades van aflorando a nivel emocional, espiritual y físico. Conocerlas hará que puedas ir atendiéndolas dentro de las posibilidades, lo que te ayudará a progresar en el proceso de duelo.

5. BUSCA TUS PROPIOS RITUALES DE DESPEDIDA

Los rituales de despedida nos ayudan a elaborar el proceso de duelo, a crear conciencia y conectar con la pérdida del ser querido y con las personas con las que compartimos el duelo.

Una cosa que te puede ayudar es realizar tu propio acto de despedida, quizás con las personas más allegadas, en el que compartáis fotos, recuerdos, música, poesía, etc. de la persona que ha fallecido.

6. TOMA CONCIENCIA DE LAS LIMITACIONES

El fallecimiento de un ser querido es un hecho que se encuentra fuera de nuestro control. Es importante diferenciar entre lo que está bajo tu control y lo que no, y trabajar la aceptación de la situación.

7. MÁRCATE NUEVOS OBJETIVOS

Reorganízate, propón nuevas rutinas, ponte objetivos realistas con tus recursos actuales y cercanos, vive el día a día, planifica nuevos horarios que incluyan ejercicio, actividad física, entretenimiento, lecturas, ocio, etc.